b_250_160_16777215_00_images_2014_i_Leche_materna_3_Copiar_Custom.JPGLa leche materna es el alimento ideal para un bebé durante sus primeros meses de vida, al poseer un alto valor nutritivo y ser más fácil de digerir. Por su importancia inmunológica, se la considera la primera vacuna que recibe el niño, que produce impacto en la reducción de la morbilidad-mortalidad infantil causadas por enfermedades diarreicas y respiratorias agudas.

Por ello, la Argentina adhirió a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) sobre la importancia de promover la lactancia materna, en especial la exclusiva. El Ministerio de Salud Pública provincial en concordancia con el Ministerio de Salud de la Nación recomienda que los niños sean amamantados exclusivamente hasta los seis meses de vida cumplidos y que, a partir de ese momento, comiencen a introducir alimentos en su dieta sin abandonar la lactancia materna, la que, idealmente, complementada con alimentos, debería extenderse hasta los dos años o más de vida del niño.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que no siempre las madres pueden amamantar a sus hijos ya que, por ejemplo, no todas logran conservar la leche materna, algunas son mujeres VIH positivas, o sus hijos nacieron prematuramente. En estos casos, es posible recurrir a la solidaridad de otras madres quienes, luego de extraerse leche para sus propios hijos, donan sus excedentes en forma gratuita a los Bancos de Leche Humana (BLH) para que se distribuya entre otros niños y niñas, y resguarde su calidad.

¿Qué son los Bancos de Leche Humana?

Los Bancos de Leche Humana (BLH) son instituciones especializadas en las cuales se recolecta, pasteuriza y almacena leche materna para proporcionársela a los bebés que no pueden alimentarse de la que producen sus propias madres.

Los mismos, son impulsados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una estrategia para salvar vidas entre los más vulnerables: los recién nacidos y, en especial, los prematuros. El impulso de los BLH es concebido como un lineamiento más dentro de la estrategia para estimular, proteger y fomentar la lactancia materna. Los objetivos que se persiguen con su implementación y desarrollo son: a) promover, proteger y apoyar la lactancia materna; b) recoger y distribuir leche materna con calidad certificada, es decir, bacteriológicamente segura y adecuada desde el punto de vista nutricional; y c) sumar esfuerzos a las estrategias nacionales para la reducción de la mortalidad infantil, con especial hincapié en la disminución de la mortalidad neonatal.

Las actividades que se realizan en los BLH son básicamente las siguientes:

• En primer lugar, funcionan como consejería de apoyo a la lactancia materna, para que todas las mujeres que tengan dudas o dificultades con la lactancia tengan un lugar donde recurrir, ser ayudadas, y continuar con el proceso del amamantamiento de sus hijos.

• En segundo lugar, en ellos se realizan actividades de recolección del excedente de leche de madres que amamantan, se la procesa, controla su calidad, clasifica, conserva y distribuye entre los bebés que no pueden recibir leche de sus propias madres.

• En tercer lugar, se llevan adelante investigaciones y actividades de desarrollo tecnológico, información y educación. Cabe recordar que el primer Banco de Leche Materna se creó en Viena (Alemania) en 1900, luego en EE.UU en Boston en 1911.

Estos proyectos desaparecieron primero con el auge de las fórmulas lácteas, y luego con la aparición del Sida en los años 80. Pero, con la promoción de la Lactancia Materna desde los organismos internacionales para disminuir la morbilidad infantil, y los avances científicos y tecnológicos para asegurar la calidad de la leche materna, los BLH cobraron impulso nuevamente. En la actualidad, esta práctica se encuentra difundida en varios países tales como Estados Unidos, Gran Bretaña, España, India, China, Japón, Australia, Puerto Rico, Venezuela, Ecuador, Argentina, Brasil, Cuba, México y Uruguay.

En la Argentina, funciona desde el año 2007 un BLH en el Hospital San Marín (Ciudad de La Plata) con éxito. El Hospital Materno Infantil Ramón Sardá de la Ciudad de Buenos Aires y el Hospital Dr. Julio Perrando de Resistencia-Chaco y en el  2011 se impulsó la conformación de una Comisión Técnica Asesora en Bancos de Leche Materna (Res. 2208/2010). Desde entonces se crearon cinco bancos más en las provincias de Buenos Aires, Chaco, Córdoba, Mendoza y Ciudad Autonama de Buenos Aires  y se esta trabajando en el proyecto del Banco de  Leche en el  Hospital Materno Neonatal de  la Provincia de Misiones.

¿Quiénes son los destinatarios de los BLH?

Los BLH están destinados a brindar la posibilidad de alimentar con Leche Humana Pasteurizada (LHP) a los recién nacidos prematuros y/o patológicos, cuando la madre no tiene suficiente leche o está medicada por graves problemas de salud, partos múltiples, infecciones como HIV, entre otros. También, los recién nacidos con enfermedad renal debido a la menor carga de solutos de la leche humana, alergias a proteínas heterólogas, entre otras.

Esto significa, que la administración de LHP resulta particularmente eficaz para la alimentación de los recién nacidos en riesgo, ya sea por su prematurez extrema -que aún no son capaces de succionar y deglutir– y a los recién nacidos que sufren infecciones intestinales, deficiencias inmunitarias, desnutrición, alergias a la proteína de la leche de vaca y post-operatorio gastrointestinal.

"Nosotros consideramos que de acuerdo a la optimización de la alimentación de los bebés, primero es la leche de la propia madre, luego la leche humana pasteurizada y por último las fórmulas lácteas”, explicaron los profesionales del Comite de Lactacncia Materna del Hospital Materno Neonatal.

Importantes beneficios de la alimentación con LHP

La alimentación de los recién nacidos prematuros y/o patológicos en la que se incluye LHP (calostro y/o leche intermedia o madura) brinda importantes ventajas frente al uso de fórmulas lácteas, ya que la ingesta de leche materna contribuye a cuidar el sistema inmunológico, aporta los nutrientes, calorías y proteínas necesarias para el crecimiento, previene de manera significativa la sepsis (infecciones de sangre en los prematuros), evita la inflamación intestinal o infección (enterocolitis necrolizante) e implica la reducción de la tasa de mortalidad neonatal.

Adicionalmente, un estudio  del Hospital Italiano de Buenos Aires para la Red de Investigación del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano, muestra que los niños nacidos prematuramente que fueron alimentados con leche materna (LM) obtienen mejores puntajes cognitivos y una mejor evolución del neurodesarrollo, a la vez que cuanto mayor es la cantidad ingerida de leche materna mejores son los beneficios que se logran.

Los interesantes datos que arroja el estudio, sirven para reforzar todos los esfuerzos para lograr que los prematuros reciban la mayor cantidad de LM posible durante su hospitalización. Asimismo, esa investigación concluye que los resultados positivos de la LM en los recién nacidos prematuros se intensifican a medida que el niño crece. Esto podría tener un importante efecto en la edad escolar, momento en el cual los prematuros extremos suelen presentar mayores trastornos en el aprendizaje, en comparación con los niños nacidos a término.

Todos estos beneficios cobran aún más relevancia al constatar el crecimiento de partos prematuros y el incremento de los riesgos a ellos asociados, que impulsan ascendentemente los índices de mortalidad neonatal. Por tanto, los BLH representan una estrategia eficaz para promover, proteger y apoyar la lactancia materna, y reducir el número de muertes neo y perinatales.

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