b_250_160_16777215_00_images_2014_j_IMG_3218_Custom.JPGLa joven de Puerto Esperanza presentó su disco Pan del agua y demostró todo su carisma ante un Teatro Lírico repleto de fans.

Pamela Ayala es pura energía y personalidad, y si a ello se le suma talento artístico y constancia, se encuentra el porqué de este gran momento en su carrera. Para Pan del agua Pamela trabajó dos años, en los cuales se nutrió de varios de los mejores músicos que se pueden encontrar en la región, conformando una producción que recorre lo mejor del cancionero popular de la Tierra Colorada, incluyendo el registro de las guitarras de Pachón Lira, quien recibió un merecido y sentido homenaje tanto por parte de la artista como de los presentes a la hora de cantar  “Canción del jangadero”. Además del recordado Pachón, Pan del agua contó con la participación de Los Nuñez, el acordeón de Rafael Encina, la percusión de Darío Vega  y los teclados y arreglos de Mauricio Pérez.

La presentación del sábado fue un cúmulo de emociones, y la artista no dejó de mostrarse agradecida por la oportunidad de presentar su disco en un ámbito “tan especial y solemne, pero vamos a cambiarle la onda”, dijo, y arrancó con el chotis “Arroyo de Acaraguá”. Enseguida llegó el turno de los invitados, y Franco Zacarías la acompañó para “Alma de gurí” demostrando el esplendor de su voz y dejando en claro que el talento joven de nuestra provincia tiene mucho para dar. Para esta altura del show, la solvencia de la banda que acompañó a Ayala estaba más que demostrada, con José Manuel Fígari en guitarra y Marcos Duarte en el bajo.

Con el turno de “Pan del agua”, que contó con arreglos de Mauri Pérez, Ayala demostró que está dispuesta a innovar. Así, el rasguito doble de Ramón Ayala mutó en una sabrosa versión con aires pop que fue muy bien recibida por el público. Inmediatamente fue tiempo de Pico Nuñez, quien derramó su virtuosismo con “Retrato de un pescador”. Su sintonía con Pamela y Mauri Pérez quedó en evidencia con la calidad y calidez de la interpretación.

Promediando el show llegó el intercambio de cortesías con los valores de Legado Regional. Así como Pamela ha participado en varias oportunidades de los shows de este proyecto de búsqueda y reafirmación de la cultura regional que no para de crecer artísticamente, esta vez fue el turno de los bailarines acompañando a la artista en esta fecha tan especial.

Luego de una hora y media, “Pan del agua”, está muy bien cuidada producción local, tuvo su merecida presentación en sociedad. La apuesta de Pamela Ayala de presentarse por primera vez en el Teatro Lírico como artista principal resultó más que auspiciosa y demuestra que aún está lejos de su techo y lo mejor está por venir.

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