b_0_400_16777215_00_images_2016_d_esclusaEBY_Custom-min.jpgLas barcazas que usaron la esclusa de navegación transportaron 2.846.148 de toneladas de granos de soja y sus derivados de producción paraguaya.

Durante el año 2015 se realizaron 335 operaciones de esclusados que permitieron a los  convoyes fluviales, remolcadores con barcazas, salvar las diferencias de nivel entre el lago Yacyretá y el río Paraná aguas abajo.

En total, transportaron 2.846.148 toneladas, frente a las 2.289.792 toneladas de cargas del 2014,  de las cuales 1.731.402 corresponden a soja en grano, 321.783 a harina de soja, 2014.736 toneladas fueron maíz a granel, además de pellets, aceite de soja y trigo entre otros productos.

La reactivación del transporte fluvial en el alto Paraná permitió dotar al sector agroindustrial, especialmente paraguayo,  de una herramienta logística clave para el transporte de grandes cargas a un menor costo de flete. Esto hizo que productos como la soja sean más competitivos en el mercado internacional además de favorecer el aumento de la producción en los últimos años, especialmente en granos.

Los peligrosos y estrechos pasos rocosos de los rápidas de Apipé, limitación para la navegación, fueron cubiertos por las aguas de la represa de Yacyretá, por lo cual se decidió poner en funcionamiento el sistema de esclusa de navegación en 1990. A partir de ese momento, aparecieron en la región auténticos gigantes del transporte fluvial, remolcadores de empuje con hasta 14 barcazas, capaces de mover miles de toneladas de cargas a un costo de fletes notablemente inferior al de otros medios de transporte.

La ventaja competitiva del transporte fluvial está en que en un convoy de 12 o 14 barcazas pueden transportar hasta 30.000 toneladas en un viaje. Para mover igual carga por camión, es necesaria la utilización de 1.000 camiones, que legalmente para circular por las rutas no deben sobrepasar las 30 toneladas de carga.

Además, por el sistema de esclusado, pudieron aprovechar este sistema para navegar centenares de embarcaciones deportivas de mediano porte como yates, cruceros con navegantes deportivos, pescadores y turistas.

Si bien la casi totalidad de las cargas transportadas hacia los puertos como Rosario, Buenos Aires o Nueva Palmira (Uruguay) fueron embarcados desde los puertos privados Paraguayos de Pacú Cuá, Puerto Triunfo, Bella Vista, Mayor Otaño, entre otros, la Entidad Binacional Yacyretá construyó y entregó a los gobiernos locales, los nuevos puertos de Encarnación (Paraguay) y de Posadas y Santa Ana (Misiones), como reposición por la afectación de esas instalaciones por el nuevo nivel del lago.

La historia del proyecto Yacyretá y los objetivos de mejorar la navegabilidad del río Paraná   

Desde principios del siglo XX, se llevaron a cabo reuniones entre funcionarios Argentinos y Paraguayos para tratar de determinar acciones que permitan solucionar el paso por los rápidos de Apipé, que limitaban la navegación.

Es así que el primero de febrero de 1.926  se firma un protocolo Argentino-Paraguayo, relativo a la utilización de los rápidos de Apipé y el 23 de enero de 1.958 se crea una comisión mixta para estudiar el aprovechamiento del río Paraná.

El Tratado mediante el cual los dos países se comprometieron a emprender conjuntamente la obra  y crearon la Entidad Binacional Yacyretá se firmó el 3 de diciembre de 1.973 y en su artículo primero se aclara textualmente

“Las Altas Partes Contratantes realizarán en común y de acuerdo a lo previsto en el presente Tratado , el aprovechamiento hidroeléctrico , el mejoramiento de las condiciones de navegabilidad del río Paraná a la altura de la isla Yacyretá y, eventualmente, la atenuación de los efectos depredadores de las inundaciones producidas por crecientes extraordinarias”.

La esclusa de navegación

Para la construcción de este sistema que permite transferir a las embarcaciones de un lado al otro de la represa, se excavaron 1.835.000 metros cúbicos de suelo, 1.530.000 metros cúbicos de roca y se emplearon 557.000 metros cúbicos de hormigón.

Este sistema de esclusa tiene un cuenco de 270 metros de largo por 27 de ancho, que permite albergar a un remolcador y seis barcazas de 60 metros de eslora (largo) por 12 metros de manga (ancho), dispuestas de a pares y les permite salvar el actual desnivel de 21 metros entre el embalse y el río aguas abajo.

Esta operación se completa en solo 45 minutos y el servicio de transferencia es totalmente gratuito.

Los convoyes mayores a 6 barcazas, realizan la transferencia en varias etapas, desarmando el tren de barcaza y volviéndolo a armar al completar la operación, aguas arriba (lago) o aguas abajo (río), según sea el caso.

 

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