b_250_160_16777215_00_images_2014_n_36795.jpgFue detectada cumpliendo guardias pediátricas en un sanatorio de Posadas y por lo menos en tres hospitales públicos de la provincia, entre ellos el de Alem y el de San Javier. Se hace pasar por médica con una matrícula de otra profesional.

Una mujer que se hace pasar por médica logró burlar por un tiempo a un sanatorio de esta ciudad y a por lo menos tres hospitales de Misiones. Se trata de una mujer que dijo llamarse Mirtha Alonso, quien se presenta como médica e incluso tiene sello con un número de matrícula profesional supuestamente otorgado por el Colegio de Médicos de Misiones que, en realidad, corresponde a la matrícula (la 3873) de una profesional que se dio de baja de esa institución en agosto de 2005 porque se fue a vivir a otra provincia.  

Transcurría 2009 cuando el Colegio de Médicos de Misiones -por casualidad- escuchó el nombre de esta supuesta médica que no se encontraba matriculada en esa institución, tal cual lo dispone la ley como requisito para ejercer legalmente la profesión médica en la provincia. Por ese entonces, Alonso trabajaba en el Sanatorio Buenos Aires de esta ciudad cumpliendo turnos en la guardia pediátrica. 

“Nos comunicamos con las autoridades del sanatorio e incluso la citamos para que aclarara su situación ante el Colegio. Ella acudió a la audiencia y pidió unos días para poder viajar y traer su título de medicina...pocos días después se fue del sanatorio y no supimos más de ella hasta 2013”, contó en diálogo con Primera Edición el presidente del Colegio de Médicos de Misiones, Luis Daniel Flores.

En 2009, el Colegio de Médicos notificó por primera vez de la situación al Ministerio de Salud Pública y presentó una denuncia penal ante la fiscalía de turno.

Un espacio clave que pocos quieren cubrir 

Según relató Flores, “la particularidad de esta mujer que se hace pasar por médica es que sólo trabaja haciendo guardias, es decir, en horarios nocturnos y en los días de fin de semana y feriados que pocos médicos quieren cubrir. Quizás por esa razón, las instituciones de salud la incorporan a la espera que en los días siguientes cumpla con la entrega de sus documentos profesionales. Es que es muy difícil conseguir médicos de guardia...además, se hace querer entre los pacientes porque es muy agradable”, detalló.  

En febrero de 2013, la pista de esta mujer condujo a las autoridades del Colegio Médico hasta el Hospital Favaloro de Villa Cabello donde también hacía guardia pediátrica. Por segunda vez, este organismo que tiene la facultad de control del ejercicio profesional y la matriculación de los profesionales médicos que ejercen en Misiones, intimó a la supuesta Mirtha Alonso a regularizar la situación en un plazo de 24 horas, bajo apercibimiento de proceder a comunicar su situación ante las autoridades administrativas y judiciales.

Otra vez, la mujer se escabulló del hospital Favaloro sin dejar rastros. “Cuando hablamos con el director del hospital Favaloro, Guillermo Rolón, no podía creer que fuera una farsante. Nos contó que era una trabajadora muy activa, que siempre hacía propuestas y tenía buen trato con sus compañeros y pacientes”, recordó Flores.

Muestra una matrícula provincial dada de baja  

Este año, la supuesta médica volvió a trabajar en una guardia hospitalaria, esta vez en los hospitales Samic de Leandro N. Alem y San Javier. Fue la directora de la Zona Sur, Graciela Krieger, quien pidió información al Colegio Médico sobre esta mujer al notar la falta de título en su legajo pese a que tenía número de matrícula. “Le advertimos a la Doctora Krieger sobre esta falsa médica que desde hace años logra engañar a encargados de recursos humanos de los hospitales y otras instituciones de salud con un número de matrícula que no le corresponde”, indicó Flores.

Este viernes, el Colegio de Médicos de Misiones presentó otra denuncia penal, esta vez ante la fiscalía de Leandro N. Alem. La semana pasada, además, volvió a alertar al Ministerio de Salud Pública sobre esta mujer que se presume es una falsa médica pues no realizó los trámites de matriculación ante la institución a la que el Estado delegó la facultad de controlar el ejercicio profesional de la medicina y, consecuentemente, vigilar que esta labor esté a cargo de personas con título habilitante.

“Hemos enviado notas alertando sobre el accionar de esta persona de unos 50 años que se presenta como médica a todos los hospitales de la provincia y también a los sanatorios, a través de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Misiones. Además, notificamos de la situación a la Federación de Entidades Médicas Colegiadas (Confemeco) teniendo en cuenta que esta mujer puede intentar hacer lo mismo en otras provincias”, indicó Flores.

Caso Rímolo

En agosto de 2012, fue condenada a nueve años de prisión por ejercicio ilegal de la medicina Mónica Cristina María Rímolo (verdadero nombre de Giselle Rímolo, expareja del conocido conductor televisivo, Silvio Soldán). Se la condenó por “tráfico de sustancias peligrosas para la salud que produjo una muerte”, decenas de estafas y “ejercicio ilegal de la medicina”.

Rímolo comenzó a ser investigada en 2001 a raíz de las actividades de un instituto de estética corporal, que supuestamente atendía como facultativa cuando no tenía título habilitante para ello. Su caso se conoció por una cámara oculta realizada por Telenoche investiga.

Su situación se complicó luego de que familiares de Liliana Díaz, una de sus pacientes, que falleció en junio de 2001, denunciarán que la muerte fue consecuencia de la medicación suministrada en la clínica de belleza que regenteaba la entonces novia de Soldán.

Rímolo fue procesada en 2003 por los delitos de homicidio, jefa de asociación ilícita, tráfico de sustancias peligrosas para la salud y 60 casos de estafas a pacientes que eran atendidos en Cidene, su clínica para adelgazar, convencidos de estar ante una médica con título habilitante para ejercer la profesión. En abril de 2004, luego de permanecer prófuga por 24 horas, Rímolo se entregó y fue llevada al penal de Ezeiza.

Monotributo activo

Primera Edición accedió a recibo con fecha del 4 de julio de este año que Mirtha Alonso presentó ante el Hospital Samic de Leandro N. Alem para cobrar media guardia médica, por un valor de 625 pesos.

De acuerdo a estos datos, se confirmó que la mujer está inscripta como monotributista, categoría D, desde el primer día de febrero de 2012. No registra impuestos activos y si bien no se precisa su actividad económica figura “servicios relacionados con la salud humana”. Un dato curioso que saltó en la web, al introducir su número de cuit, fue que esta mujer, de 50 años, figura como estudiante.

Certificado de libre deuda

Para poder ejercer la medicina en Misiones, el médico debe matricularse en el Colegio de Médicos de Misiones. Para poder hacerlo debe presentar su título de grado original, entre otros requisitos. Una vez inscripto se le otorga una matrícula provincial (MP) y debe abonar mensualmente un costo de matrícula que, en el caso de Misiones, incluye la cobertura de un seguro profesional. Si el médico no está al día con el pago de su matrícula, no tiene cobertura por mala praxis.

“Algunas obras sociales, como el IPS, exigen como condición a los médicos prestadores que presenten el certificado de libre deuda de matrícula que expedimos en el Colegio de Médicos. No obstante, aún hay obras sociales y centros de salud que no lo hacen o lo solicitan mucho después que el médico ya está prestando servicios. Esto puede llevar a casos como el de esta mujer, Mirtha Alonso, que ejerció la medicina en ya varias instituciones de salud de nuestra provincia y nunca presentó un título de médica ni se matriculó en el colegio profesional”, destacó el presidente del Colegio de Médicos de Misiones, Luis Daniel Flores. 

Trabajadora huidiza

El director del hospital Favaloro, el pediatra Guillermo Rolón, recordó a la mujer que atendió a muchos niños en la guardia de ese nosocomio sin estar matriculada como médica. “Parecía muy colaboradora y profesional pero empezamos a notar sus evasivas cuando le pedimos que cumpliera con los requisitos formales. Ella presentaba una matrícula pero era de otra provincia, entonces empezamos a investigar y nos asesoramos con el Colegio de Médicos de Misiones. Manifestó su malestar porque le exigimos que regularizara sus papeles en el colegio profesional y, de un día para otro, dejó de ir. Es cierto que nunca tuvimos ninguna queja sobre su accionar por parte de los pacientes o sus familias, a lo mejor es médica pero lo que está claro es que no está matriculada para ejercer legalmente la medicina en Misiones que es un requisito dispuesto por ley”, aseveró Rolón. Aún con la confianza de que la mujer sí se graduó en Medicina, el director del Favaloro lamentó que Alonso no haya realizado los trámites correspondientes para ejercer la profesión tal como dispone la ley provincial.

 

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