b_250_160_16777215_00_images_2014_g_conf_de_prensa_multisect_acampe_Custom.jpgMediante un comunicado de prensa, la Corriente Clasista y Combativa (Misiones) manifiesta su punto de vista de lo expresado por el Ministro Franco y el Secretario Onetto durante una conferencia de prensa que dieron el día de ayer, en Posadas.

Ante todo, queremos con Usted Sr. Ministro Franco que se haga justicia, aunque quizás entendamos distinto el valor de esta palabra. Es más, queremos que se aplique la ley a rajatabla y para ello entendemos que hay que empezar por la constitución nacional y los tratados de derechos humanos, que garantizan el acceso a la vivienda digna, el interés superior del niño, el derecho a trabajar, etc. Nos gustaría también que el Estado cumpla con las leyes laborales y no simule contratos de trabajo para ahorrarse costos, como lo hace con todas las organizaciones sociales. Porque esas también son leyes, que obliga sobre todo al estado a actuar para garantizar estos derechos y que claramente están incumpliendo.

Pero para Ud. sr. Franco aplicar la ley es aplicar “su” ley, es decir, inventar delitos para ver como hace para levantar los acampes y sobre todo negar el debate político necesario para solucionar los problemas que le planteamos. Para esto también recurre a la intriga, queriendo crear la imagen de que en realidad no estamos planteando un reclamo justo, que no hay 300 chicos desnutridos en nuestras filas, sino que el problema son los dirigentes que tienen intereses mezquinos. ¿con qué autoridad moral puede hablar usted señor? Resulta que los que viven en mansiones, que no pueden explicar cómo amasaron su patrimonio, ¿nos exigen explicaciones a los hambrientos? ¿No parece un verdadero mundo al revés el que nos plantea, sr. ministro? Aplique la ley Sr. Ministro, le sugerimos empezar por la 26.061 de protección integral a las niñas, niños y adolescentes, llegue hasta las últimas consecuencias con los que se enriquecen ilícitamente a costillas del Estado. También le pedimos que si tiene las pruebas correspondientes, acuse a cualquier persona de la CCC que lucre sobre las costillas de cualquier compañero, somos los principales interesados. Usted sabe bien que no nos tiembla el pulso para echar a quien sea de nuestras filas que se aproveche de la necesidad de un compañero, práctica que le sugerimos también para su gobierno.

Usted señor Onetto, nos gustaría que diga toda la verdad, ya que decir solo una parte, es en parte una mentira. Justamente con esta carta queremos completar la media verdad y media mentira que vertió ayer ante los medios de prensa: en primer lugar el gobierno no nos da $400.000, hay firmados contratos con una cooperativa de trabajo por la cual se generan 250 puestos de empleo, en malísimas condiciones, sin aportes, sin obra social y sin ART a $1630 pesos por trabajador, a los cuales hay que descontar el IVA, los ingresos brutos y demás impuestos, llegando a la magra suma de $1200 pesos por trabajador. ¿A usted le parece exagerado que un trabajador cobre $1.200 pesos al mes? Le invitamos a vivir solo una semana con ese dinero e intente alimentar y vestir a su familia, le aseguramos que se recibe de economista en tiempo acelerado.

También nos gustaría señor, ya que somos tan amantes de la República como Ud., que informe a la población sobre cuánto es lo que le “dan” a empresas como Petrovalle S.A. o a las distintas empresas proveedoras de obra pública y cuántos empleos generan, también cuanto es lo que recibe la empresa Don Casimiro en concepto de subsidios y  cuánto paga de impuestos la empresa concesionaria de una de nuestras mayores riquezas como son las cataratas del Iguazú.  Nos parece muy sano el debate, le invitamos a discutir públicamente con los trabajadores en general la asignación de recursos de la provincia,  estamos seguros de que tenemos propuestas muy interesantes para salir de la crisis y hacerles pagar a los que verdaderamente la generaron. No se la “agarre” con el pobrerío, nosotros solo estamos aguantando como podemos, con nuestros hijos hambrientos y sin esperanzas.

Para terminar y disculpe nuestra ignorancia, pero nosotros entendemos el diálogo en la acepción del diccionario de la real academia española, es decir como: Plática entre dos o más personas, que alternativamente manifiestan sus ideas o afectos. Y justamente nuestras limitaciones no nos permiten entender cómo es el diálogo en su definición, donde: usted nos reta, nos amenaza y cuando nosotros queremos decirle algo, no nos escucha y nos vuelve a retar. En verdad disculpe, que no nos alcance el intelecto  para comprender su definición de diálogo, debe ser que el “bajo peso” ya no nos permite tener un sano juicio.

Les saludamos atte y esperamos disculpen cualquier inconveniente que les hayamos generado. Nosotros esperamos sus respuestas en las carpas, con nuestros niños y con el hambre y con el frío, nuevos seres mitológicos que asustan más que el pombero y el yasi yateré.

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