La diputados provinciales Myriam Duarte y Héctor Bárbaro (PAyS-Nuevo Encuentro), manifestaron su preocupación por las falencias en la implementación de la tarjeta del Sistema Único de Boleto Electrónico (Sube Misionero), y reclamaron al subsecretario de Transporte de la provincia, Hermes Almirón, “que se suspenda el cobro de la tarifa diferenciada hasta que se solucione integralmente la situación tanto las fallas en la estructura como en la falta de entrega de las tarjetas, y además no hay créditos suficientes en los puntos de recarga", lamentaron.

Según la publicidad en los carteles distribuidos por la Municipalidad de Posadas, hay 135 mil usuarios que ya cuentan con la Sube, y que 25 mil gozan de sus beneficios, "y qué se hace con los 110 mil restantes que tienen la tarjeta y no la pueden usar?", se preguntaron.

"Es un tema que nos preocupa por los problemas de precariedad en la implementación y que afecta a todos, pero influye sensiblemente en los discapacitados y jubilados que al carecer de la Sube se ven imposibilitados de viajar, o deben pagar los 6 pesos que imponen las empresas", señalaron los legisladores, quienes reclamaron que se atienda especialmente la situación a los jubilados y discapacitados.

Todos los días desde la madrugada se producen largas filas en Posadas -tanto en el Paseo La Terminal como en la Estación de Transferencia de Miguel Lanús, únicos lugares habilitados ahora para la emisión de la tarjeta plástica- para obtener los números que entregan para tramitar la tarjeta, y una vez obtenida, la gente nuevamente debe esperar varias horas para la recarga del plástico. Las mismos reclamos que en Posadas, suceden en Garupá y Candelaria desde el lunes en que comenzó a regir la obligatoriedad de contar con la Sube. El pasajero que no la tenga se ve obligado a pagar  6 pesos en Posadas (1,75 pesos más) 7,75 en Garupá (2,50 pesos más) y 9,20 hasta Candelaria (2,30 pesos más).

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