Closs frente al nuevo edificio del Tribunal de Faltas de PosadasEl gobernador Maurice Closs tomó postura pública en el debate sobre el proyecto de reforma del Código Penal y advirtió que no es momento de flexibilizar ni de interpretar ninguna norma que signifique una reducción de penas.

“Como principio general, no estoy de acuerdo con ninguna flexibilización, interpretación que signifique la reducción de penas. Este no es el momento. Hay que exigirles a las autoridades, pero darle las herramientas para que el orden, la armonía, sean el ejemplo. Estas cosas son las que creo que deben nutrir la vida de las instituciones”, reflexionó el mandatario en la tarde del viernes, durante la inauguración del nuevo edificio del Tribunal de Faltas de Posadas, en un acto que compartió con el intendente Orlando Franco y otras autoridades provinciales y municipales.

Closs elogió la administración capitalina que permitió concretar el sueño de tener un edificio independiente para el Tribunal de Faltas, gracias a una buena administración de recursos económicos. “Hay épocas en los debates de las sociedades donde hay sectores que entienden que toda obra pública pareciera ser innecesaria. No hay escuela sin obra pública, no hay salud sin hospitales, no hay accesibilidad sin rutas, ni funcionamiento de los poderes del Estado si no tienen donde desenvolverse y hoy esta institución que es el Tribunal de Faltas tiene un ejemplo, es el primer edificio independiente”, enumeró.

“Estas son instituciones que existen porque existe la trasgresión, la falta. Así es la sociedad desde tiempos inmemoriales. Siempre hay alguien que está fuera de la ley. En este caso tiene la competencia municipal, que es velar por distintas ordenanzas, normas, que buscan la feliz convivencia entre ciudadanos”.

“Más allá de la importancia de la obra y el funcionamiento de una institución del Estado”, Closs aprovechó el momento para referirse al funcionamiento del “nosotros como comunidad”.

“La Argentina y el mundo viven tiempos en los que hay confusiones en el ejercicio y en la defensa de los derechos. Esas confusiones son las que alteran el objetivo de vivir en comunidad, en respeto y armonía. No podemos dejar que nos gane el acostumbramiento, que llega a extremos de que uno prende la televisión y ve un linchamiento como un ejercicio de impartir justicia”, cuestionó.

“Uno podrá sentarse en un café, en una sobremesa y analizar esta cuestión, pero desde el rol de autoridad pública, uno debe tener siempre el rechazo concreto a cualquier estado de violencia ilegítima, de violación de derechos y de que alguno de nosotros, ciudadanos, entendamos que los poderes que deben impartir justicia, no importan. Lo hacemos nosotros, por nuestra mano. Entonces, si alguien anda rápido por las calles de la ciudad, o estaciona mal el auto, vendrá un vecino y le raya o le pega un tiro. Son cosas que no ayudan al funcionamiento de una sociedad”, advirtió.

“Quienes estamos en un rol distinto, institucionales, también debemos estar a la altura de las circunstancias, para que la gente sepa que el funcionamiento de la sociedad está controlado por la autoridad. Que el control del cumplimiento de la ley tiene sus cabales sanciones”, explicó.

En esa línea, criticó la “moda artera del corte de ruta como un ejercicio cívico de los derechos”, del exceso en el derecho a peticionar. “Estas cosas no debieran ocurrir si cada uno sabe que tras la comisión de un delito, hay sanción. Por eso hablaba de violencia ilegítima, porque el Estado en algún momento usa la fuerza y la sanción, casualmente para corregir los delitos”, argumentó el mandatario.

También se explayó sobre el debate con respecto al Código Penal. “Escuchaba debates con referencia a la ley de Derribo, que es aplicarle fuego a un avión que se sospecha que está cometiendo un delito y que no obedece a una orden de descender o retirarse del país. Y alguien decía que es inconstitucional porque no tiene derecho a defensa. Pero con ese criterio, el bandido puede andar por la vida y no habrá policía que pueda actuar. El hecho de ser garantista es la clave y suena simpático. Pero la Argentina no necesita que nos pasemos de vuelta por ser garantistas, tampoco un esquema de represión y no respeto a los derechos y sí que defendamos al ciudadano”, definió.

“Tomo una posición concreta con relación al Código Penal. Como principio general, no estoy de acuerdo con ninguna flexibilización, interpretación que signifique la reducción de penas. Este no es el momento. Hay que exigirle a las autoridades, pero darle las herramientas para que el orden, la armonía, sean el ejemplo. Estas cosas son las que creo que deben nutrir la vida de las instituciones”, confirmó.

“No vamos a resolver los problemas de la inseguridad sacándonos las responsabilidades. Solo asumiendo el trabajo en conjunto de los poderes del Estado, lograr las soluciones que el conjunto de la sociedad quiere. Como en este caso, ponemos todos los que formamos parte de esta comunidad, la esperanza de que este Tribunal de Faltas imparta la justicia necesaria para que Posadas y Misiones puedan seguir creciendo más y en paz”, culminó.

Más Provinciales