Escribe Gustavo González. Solicitamos al Gobernador que se diferencie de las anteriores gestiones renovadoras, y que tome la decisión política de auditar integralmente EMSA, transparentando su funcionamiento.

Decisión que de ser llevada a cabo, será celebrada por todos los misioneros, y que de no hacerlo, dejaría en evidencia la complicidad con un sistema corrupto y deficitario.

A través del Decreto N° 134 de fecha 16 de Diciembre de 2015 se declaró la emergencia del Sector Eléctrico Nacional hasta el 31 de Diciembre de 2017, en cuyo contexto se instruyó al Ministerio de Energía y Minería a elaborar un programa de acciones necesarias, ponerlo en vigencia e implementarlo, en relación a los segmentos de generación, transporte y distribución de energía eléctrica de jurisdicción nacional, con el fin de adecuar la calidad y seguridad del suministro eléctrico y garantizar la prestación de los servicios públicos de electricidad, en condiciones técnicas y económicamente adecuadas.

Posteriormente, el Ministerio de Energía y Minería de la Nación aprobó las nuevas tarifas para la energía eléctrica que regirán entre el 1º de Febrero de 2016 y el 30 de Abril, mediante la Resolución Nº 6/2016 que contempla un aumento de alrededor de 200% para aquellos usuarios que consuman más de 300 Kw, mientras que el aumento de la factura será menor si el consumo está por debajo de los 300 kilovatios.

El costo de la tarifa eléctrica que paga un usuario en la Argentina se conforma por cuatro componentes:

1.- Generación: Es el precio al que las empresas distribuidoras compran la energía en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) y que aumentó este 27 de Enero pasado.

2.- Transporte: Es el que tiene un valor casi simbólico de $0,007 kWh, según el informe de la Fundación para el Desarrollo Eléctrico (FUNDELEC).

3.- Distribución (o VAD -Valor Agregado de Distribución-).

4.- Impuestos.

Ahora bien, el Gobierno subsidia la Generación, por eso el incremento anunciado tiene como objetivo reducir los subsidios millonarios que el Estado nacional destina al sector. Todas las provincias pagan exactamente lo mismo por este ítem.

En el caso del Transporte, los costos varían muy levemente (se paga por kilómetros recorridos).

En cambio, el costo de la Distribución -alcanzado por una resolución del Ministerio de Energía- es lo que cambia de manera significativa entre jurisdicciones, porque el VAD es determinado por cada autoridad provincial.

Sucede lo mismo con los impuestos locales.

En los casos de Edenor y Edesur, que son las empresas que operan en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires (donde reside casi el 40% de los usuarios residenciales del país, según datos de la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica de la República Argentina -Adeera-), el costo de la distribución lo determina el Gobierno Nacional a través del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), que en general no autorizó actualizaciones del VAD en la última década.

Este componente de la tarifa es lo que genera las grandes inequidades tarifarias que existen hoy en el país, siendo el Valor Agregado de Distribución (VAD), reitero, determinado por cada Autoridad Provincial.

Así, de acuerdo a datos oficiales en base a un consumo de 500 kWh por bimestre, un porteño de bajos recursos que vive en la zona norte de la Ciudad o un bonaerense con domicilio en Vicente López pagó en Noviembre de 2015 una tarifa 4,5 veces menor a la que abonó un misionero, donde el servicio es brindado por la empresa EMSA. (Tarifas eléctricas del país en Noviembre de 2015)

Esa relación se amplía a 5 veces si se considera un consumo de 750 kWh de una familia tipo de clase media.

Misiones genera Energía en URUGUA-Í y EMSA cobra como si se la vendiera CAMMESA:

Por eso, cuando hablamos del costo de la energía en Misiones, corresponde una aclaración. Del consumo diario de los misioneros, y según datos de CAMMESA, aproximadamente un 30 % de la energía es aportada por URUGUA-I y el restante 70%, EMSA lo compra al resto de la red interconectada. La compra fuera de la provincia tiene un costo de producción y de transporte, como por ejemplo de algún nodo que produce en la Provincia de Buenos Aires. Entonces el mega negocio de EMSA tiene dos fuentes de Ingreso:

1) La venta o mejor llamada reventa de la energía que compra afuera de Misiones (no URUGUA-I) con alta rentabilidad positiva.

2) La venta de energía producida en Urugua-i y vendida a los misioneros como si fuese la misma energía que EMSA cobra afuera de la Provincia, es decir no discriminando en costos/precios aquella energía que, seguramente debiera tener otros costos de Transporte, Producción, e inclusive impositivos.

El tema es que no sabemos cuál es el costo de la energía que EMSA tiene y por lo anteriormente, ahí está el meganegocio.

CONCLUSIÓN:

Luego de este breve análisis de solamente algunos aspectos, creemos que queda claro que la actual administración de EMSA tiene mucho por explicar. Las medidas tomadas por el gobierno nacional no justifican el “tarifazo eléctrico” que sufrimos en estos días los misioneros. Al contrario. EMSA es una empresa deficitaria, con porcentajes de pérdida de energía del orden del 40% cuando el promedio internacional no supera el 12%, que además tiene un altísimo costo administrativo interno, debido a la superpoblación de funcionarios y empleados que no cumplen ninguna tarea específica, situación crítica a la que se ha llegado luego de años de desmanejo y de utilización política de la caja de la Empresa por parte del Gobierno actual para financiar campañas electorales y darle trabajo a punteros y ex candidatos de la Renovación.

Passalacqua tiene la oportunidad de cambiar esta historia. Por eso le solicitamos al Gobernador que se diferencie de las gestiones anteriores y que tome la decisión política de auditar integralmente el funcionamiento de EMSA y transparentar su funcionamiento; decisión que será celebrada por todos los misioneros, y que de no hacerlo, dejaría en evidencia la complicidad con un sistema corrupto y deficitario.

 

Gustavo González

Diputado Provincial UCR

 

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