Las Pymes misioneras, según un monitoreo de CAME, están entre las más afectadas por el incremento en las tarifas eléctricas.

El subsidio otorgado por el estado provincial a las industrias y a los comercios es apenas un paliativo para la coyuntura económica y las desigualdades que afronta el  sector productivo por la pérdida de competitividad, consideraron desde la CEM.

El reacomodamiento de los cuadros tarifarios  profundizaron la caída de la competitividad de las PyMES misioneras  que vienen arrastrando bajas en las ventas, disminución en la producción y serios problemas de liquidez. El esquema de subsidios dispuesto por el estado provincial es tan solo un atenuante  para la crítica situación.  Este panorama es similar al de sus pares de otros puntos del país, que según un monitoreo de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) “están recibiendo las nuevas facturas con aumentos promedios de 152%, aunque la variabilidad es muy alta y hay casos, especialmente en la industria, donde el alza supera el 600%”.

Sin embargo, salvo algunas cuestiones coyunturales que muestran otras  producciones regionales, la competitividad de las pequeñas y medianas empresas misioneras encuentra  otras barreras y dificultades inherentes a la ubicación geográfica provincial alejada de los grandes centros de consumo del país  que se suman al mencionado costo de la energía eléctrica: como los valores del flete, los valores del combustible y la ausencia de gas en red además de las asimetrías fronterizas y las elevadas cargas tributarias municipales y provinciales  que se suman a las impuestas por el estado nacional.

Por tal motivo, desde la CEM se vienen reclamando atenciones diferenciales para la producción misionera. La entidad provincial se convirtió en un impulsor de este tipo de reclamos que replicaron otras regiones del país que incorporaron propuestas de la CEM a sus demandas como  compensaciones para los combustibles y para los fletes destinados a la producción, entre otras.     

Misiones y sus “otras preocupaciones”

Ante el reclamo de Federaciones y Cámaras de distintas ciudades del país, entre ellas la CEM,  CAME expresó su preocupación por la incidencia de los incrementos de las tarifas eléctricas en las pequeñas y medianas empresas de todo el país, incluida Misiones. Sin embargo queda claro que nuestra provincia, suma “otras “preocupaciones” a las mencionadas por la entidad nacional. Al respecto, Gerardo Díaz Beltrán, presidente de la CEM, destacó que “ya planteamos un tratamiento diferencial a nivel provincial y pretendemos seguir haciéndolo ante Nación para mejorar la competitividad del sector productivo ante las desigualdades que extienden cada vez más la brecha de la inequidad en la población misionera”.

De acuerdo con el “Primer monitoreo de Impacto Tarifario” realizado a fines de marzo desde CAME, en la industria las nuevas boletas llegaron con un rango de variabilidad de entre 109,5% y 635,1% en base a relevamientos a 240 PyMES localizadas en: Capital Federal, Gran Buenos Aires, Provincia de Buenos Aires, Mendoza, Misiones, Entre Ríos, San Juan, Santa Fe, La Rioja, y Córdoba.

Este impacto, en la facturación que menciona CAME y que se evidencia en Misiones desde febrero con la quita de subsidios nacionales, encontró un paliativo desde este mes de abril, cuando los sectores comercial e industrial comenzaron a recibir en sus facturas de EMSA valores condicionados por el subsidio del Gobierno Provincial consecuencia  de un acuerdo que respondió a las demandas planteadas por la Confederación Económica de Misiones.

Este  beneficio será temporal y variará según el nivel de consumo, correspondiéndole un 25 por ciento para comercios y un 45 por ciento para la industria. Al respecto, Díaz Beltrán indicó que “entre los que tendrán el mayor porcentaje de subsidio se ubican aserraderos que pasaron con el nuevo esquema tarifario de pagar 100 mil a más de 300 mil pesos por mes”.

Agenda permanente

“Destacamos la buena predisposición del gobierno misionero ante los planteos del sector para reducir los costos de la energía” afirmó el presidente de la entidad gremial empresaria al momento del acuerdo en marzo último, que inmediatamente anticipó que seguirán gestionando un tratamiento diferencial para Misiones teniendo en cuenta: “El crecimiento demográfico de los últimos 30 años, los altos costos de la energía eléctrica, los  altos costos del combustible, la falta de acceso al gas natural, los altos costos del flete debido a que la distancia de los centros de consumo  encarece los costos para comprar insumos y para vender la producción misionera, los altos costos de Peaje, la ausencia de un Esquema Aduanero que dinamice el intercambio de bienes e insumos con la región, las asimetrías con los países limítrofes y el bajo poder adquisitivo, son algunas reclamos que necesitan  medidas urgentes que reparen las desigualdades que atentan contra el desarrollo de la provincia de Misiones”, concluyó  Díaz Beltrán.

La tarifa reducida de energía se mantendrá, en principio, durante siete meses. Con este hecho concreto, desde la CEM anticiparon que  se continuará con  las negociaciones para extender el plazo del subsidio con el estado provincial  y avanzar en la concreción de una tarifa diferenciada que permita  proteger el empleo y sostener la competitividad de la producción misionera.

 

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